jueves, 17 de marzo de 2016

Asunto de dinero

Compuse “Asunto de Dinero” en 1985. Fue el año en que se desarrollaron las principales acciones del Juicio a las Juntas. El gobierno de Alfonsín luchaba con gran empeño y sin mucha eficacia contra las limitaciones que imponía a nuestra economía el entramado de compromisos que la dictadura entreguista puso en acto, obedeciendo los dictámenes de la Escuela de Chicago y sus secuaces. Todavía no había proclamado Fukuyama “el fin de la Historia”. Latinoamérica, sus pueblos, iniciaban un difícil periodo de reconstrucción de las instituciones de la democracia y se retomaban las banderas de unidad continental y defensa de los derechos humanos y la justicia social.

En ese contexto, “Asunto de Dinero” quería referir, murgueramente, a las responsabilidades presentes y pasadas, a las complicidades civiles, al despojo del que ha sido víctima nuestro continente desde que el capitalismo incipiente hizo pie en sus playas, a los autores intelectuales y a la mano de obra con beneficios secundarios que se asociaron en el vaciamiento.

Grabamos “Asunto de Dinero” en 1986 (editado por una multinacional, jiji!!) y la cantamos hasta que el 1988 el conjunto entró en receso.

Pasaron los años ’90, las privatizaciones compulsivas, los diputruchos, la corte suprema de la servilleta, los indultos, la travestización del movimiento nacional y popular, los ramales de ferrocarril cerrados, los pueblos enfantasmados.

Pasó el fin de siglo. La ley de flexibilización laboral comprada con valijas de 500.000 dólares, Moyano movilizando a los obreros!!, que se vayan todos, se creen que soy aburrido, las Asambleas en las plazas.

En todos esos años, “Asunto de Dinero” descansó (apenas, alguna mención en el blog de un lúcido economista, que vio en sus estrofas una forma de ilustrar la condena de la Deuda y sus consecuencias).

En todos esos años, la Deuda Externa siguió siendo el peso muerto que la Metrópoli ató a nuestro cuello, con la entusiasta colaboración de los Genuflexos de Siempre.

En 2007, De los Pueblos volvió a formarse. Y, casi obligados por el devenir histórico, retomamos “Asunto de Dinero” y lo incluimos en nuestro repertorio, mientras en los tribunales de Nueva York el sistema capitalista mostraba su esencia y los intereses de los dueños de la torta primaban sobre los acuerdos del 93%. Democracia Capitalista en estado puro.

En los últimos años, antes del colapso mental de las mayorías, varios comunicadores honraron “Asunto de Dinero”, acompañando con su música y su letra las referencias al rugido de ratón que hasta la ONU destacó como Justo.


En estos días, en que los elegidos para gobernar alinean otra vez nuestro rumbo tras la estela del Imperio, en que legisladores (¿a cuánto cotizará hoy el voto de un legislador?) elegidos para otra cosa votan lo contrario de lo que dicen decir, en que las dirigencias no terminan de reaccionar a las urgencias del contexto, siento que “Asunto de Dinero” no es una canción para hoy. “Asunto de Dinero” será la canción de las futuras generaciones que tengan que explicar por qué, en 2030, 2040, 2050, no será justo pagar esa deuda de mierda con el hambre del pueblo.