Cuando
Rocky Marciano (nacido Rocco Francis Marchegiano 1923/1969) se retiró invicto a
los 33 años habiendo defendido con éxito la corona de los pesos pesados seis
veces, los blancos – dueños del negocio y guardianes del lugar simbólico de la
supremacía racial – entraron en severo pánico. Los negros se venían al humo. No
es lo mismo una categoría menor (Archie Moore, visitante de la Argentina en 1953 y
vencedor del uruguayo Dogomar Martínez ante la entusiasta presencia de Perón,
era medio-pesado y cayo en su intento de destronar a Marciano) que la categoría
máxima.
Pero Marciano
se retiró, como hemos dicho. Y a pesar del breve interregno del sueco Ingemar
Johannson (que sorprendió al flamante campeón olímpico Floyd Patterson en una
primera pelea pero durmió por toda la cuenta en la revancha), la corona mundial
de los pesos pesados pasó a ser patrimonio de Los Negros.
Nunca más
un blanco se ciñó ese cinturón. Ninguna Esperanza Blanca llegó cerca (o,
dependiendo del punto de vista, lejos). Incluyendo a nuestro entrañable,
inclasificable Oscar “Ringo” Bonavena. Sólo el ítalo-americano Rocky Graziano
fue campeón. En Hollywood.
Y desde esos
lejanos años ’50 hasta que los cambios del mundo hicieran obsoleta aquella
metáfora (hoy El Sistema está lleno de negros blancos, empezando por el
Presidente), dos por tres escuchaban nuestros jóvenes oídos y leían nuestros
ávidos ojos, comentarios acerca de La Gran
Esperanza Blanca.
Pero ésta
no pretende ser una nota sobre boxeo.
De un
tiempo a esta parte, los “negros de acá” amenazan seriamente Los Sagrados
Principios que – desde Sarmiento y Mitre hasta nuestros días - la Sociedad Blanca intenta
sostener con metodología variada.
Durante la
semana que termina hoy, nos hemos anoticiado de dos sucesos que involucran al
mismo personaje: días atrás, la
Legislatura de la
Ciudad de Buenos Aires ¿homenajeó? Como Personaje Destacado
de la Cultura ,
al conductor y productor televisivo Marcelo Tinelli, preclaro representante de
las mejores modalidades culturales que El Sistema ofrece en estos días a
espectadores mayormente acríticos, intelectualmente vulnerables y con
inclinación a la aceptación complaciente y divertida de un sinnúmero de
paradigmas que se vierten sin demasiado disimulo sobre el llamado “sentido
común”: la denigración de la mujer, el enaltecimiento de la viveza por sobre la
inteligencia, la burla sobre el diferente, la propiedad como meta principal, la
competencia a como de lugar.
Dos días
después de aquello, el programa Estudio Futbol – TyC Sports ; lunes a viernes
de 13 a
15 hs. – con la llamativa ausencia de su coordinador de conducción, el ex-gordo
Gonzalo Bonadeo, que cumple con regularidad la función de emitir 1 (un)
comentario antigubernamental por programa desde que reemplazó (imaginemos por
qué) a Alejandro Fabbri , dedicó sus primeros 30 (treinta) minutos a reportear
a Marcelo Tinelli, esta vez en su carácter de Vice-presidente del Club San
Lorenzo de Almagro. Luego de un primer segmento dedicado a destacar la Tarea Social que se cumple
desde la mencionada institución, promoviendo actividades culturales y de apoyo
a los castigados habitantes de las barriadas aledañas al estadio, mencionando
expresamente al Papa Cuervo – infaltable cita y cucarda en disputa - y después de un rato de chichoneo acerca de
las posibilidades de que San Lorenzo acceda a una final contra el Real Madrid de
Cristiano Ronaldo en el Mundial de Clubes (a disputarse próximamente), el
Sub-conductor Marcelo Palacio – en este caso a cargo de la Jefatura Estratégica
– realizó la pregunta necesaria para instalar lo que se quería instalar: ¿Es
cierto que el Gobierno le está pagando a los clubes 300.000.000 (trescientos
millones) de pesos por sobre lo acordado, a cambio de que la Asamblea de la AFA – los presientes de todos
los clubes – se comprometan a no modificar el Estatuto que impide la elección
de un Presidente de la AFA
con menos de 3 (tres) años de antigüedad como dirigente?
Lo que
contestó Tinelli – que es vivo pero también es inteligente – no importa en
absoluto. Lo que sí importa, es que la audiencia futbolera – que integramos –
recibe la información extraoficial de que: Tinelli está siendo limitado en su
posibilidad de presidir la AFA ;
y que al Gobierno esto le importa por lo menos 300.000.000.- (trecientos
millones) de pesos.
¿Existe
alguna posibilidad de que la/el candidata/o presidencial del kirchnerismo
pierda las elecciones de 2015?
Si.
¿Cuál es la
más factible?
Que Macri y
Massa concurran juntos a la elección (Suponemos que la intelligenzia magnética
descarta al Faunen por surrealismo explícito).
¿Es esto
posible?
Si, si se
cuenta con un amalgamador, capaz de actuar convincentemente, elaborar un
discurso coherente, entrador y simpático, con imagen de buen muchacho y llegada
a “la gente”, con exitosos antecedentes de gestión.
Ramón Díaz,
no.
Tinelli.
Ojo.